La embarcación que se perdió

La oceanografía es el estudio del océano en todas sus dimensiones y fenómenos, desde un punto físico químico y biológico.

En mis largos años como reportero, he seguido y documentado historias de todo tipo sabor y color; sin embargo, ninguna como la más reciente.

Todo empezó al estar trabajando en la biblioteca de la U.N.A.M, cuando un amigo mío se acercó a darme la noticia de que en la semana anterior habían desaparecido cuatro embarcaciones, incluyendo una mexicana, en el mar del norte.

embarcacion

Los expertos decían que no se explicaban el por qué y cómo de estas desapariciones repentinas, ya que las desapariciones habían sido completas.

El caso me resultó muy interesante; sin embargo, estaba completamente seguro de que las embarcaciones aparecerían en cualquier momento, ya que desde mi punto de vista, nada puede desaparecer completamente de nuestro plano.

En la antigüedad, incluyendo en el siglo pasado,  ya se habían reportado varios casos de desapariciones repentinas a las manos del aire y del océano; el caso más famoso fue el del escuadrón norteamericano de la fuerza aérea, que desapareció de la nada, cerca del Triángulo de las Bermudas.

No obstante, nada podía hacer cambiar mi opinión sobre dichos fenómenos, ya que para mí todo tiene una explicación material y tangible.

Debido a que una de las embarcaciones desaparecidas era de nacionalidad mexicana, una embarcación de la Marina Mexicana saldría a buscarle hasta encontrarle.

El buque de búsqueda saldría esa misma noche de Cancún, junto con una embarcación de reconocimiento, que actuaría como los anteojos del radar, así como una fuerza de protección en la vanguardia de la expedición.

No tardé mucho en hacer mis averiguaciones y me enteré de que aceptaban prensa a bordo del buque de la marina; no así en el buque de reconocimiento.

En ese momento me arreglé con dos compañeros, a quienes vería cerca de uno de los hoteles en Cancún, para de ahí rencontrarnos con los marinos a bordo de su nave.

Debo de admitir que aunque no creía en estas desapariciones, estaba un poco nervioso, debido a que las embarcaciones no habían sido encontradas hasta el momento.

La zona de búsqueda sería cerca de Noruega, en la isa de Norden, donde la Marina Noruega ya conducía operaciones de búsqueda.

Lo extraño era que la embarcación mexicana a la cual buscábamos, había llegado de una manera desconocida y no planeada, en menos de una noche, del norte de Irlanda hasta el norte de Noruega, donde desapareció.

Era una situación inaudita; sin embargo, estaba sucediendo y nadie se explicaba ni cómo ni por qué, menos de aquel extraño traslado de Irlanda a Noruega.

Al fin zarpamos aquella noche, desde las hermosas aguas caribeñas rumbo a las obscuras aguas del norte, donde había desaparecido una de nuestras embarcaciones como si hubiese sido tragada por el mar.

Nuestro transcurso duró un largo tiempo de tres semanas, durante el cual encontramos mucho mal tiempo y vientos muy fuertes, a veces teniendo que quedarnos en nuestro camarote, a modo de no terminar en el mar.

Aunque las condiciones climáticas no eran favorables, la moral dentro de nuestro buque era buena, hasta que llegamos a las Islas Shetland, donde nos anclamos para obtener un poco de descanso.

El plan original del capitán de nuestro buque era pasar la noche en las costas de las Shetland, mientras que nuestro buque de reconocimiento habría de  avanzar hasta tener las costas Noruegas en su proa.

El día siguiente, al tratar de contactar a nuestra embarcación de reconocimiento, no hubo respuesta alguna y jamás volvimos a verla.

El día siguiente nuestro buque recibió ordenes dese México para regresar y abandonar la búsqueda.

He aquí una de esas cosas extrañas que pasan en la vida.

Ideas para ser un viajero sustentable

 

Hace unos años, cuando anduve de mochilero por el Viejo Continente, decidí pasar mi cumpleaños en una de las ciudades que siempre soñé conocer, Dublín. Me quedé en un hostal cercano al centro, pero apartado de las calles más concurridas; esto lo hacía más económico, pero lo suficientemente accesible como para ir caminando a los lugares que me interesaban.dublin

Como la mayoría de los hostales europeos, el lugar era sencillo, pero con todo lo necesario para descansar tranquilamente después de un día de paseo. Quizá mi única objeción habría sido para las regaderas, pero fue gracias al mínimo inconveniente que se presentó ahí (causado por mi falta de atención, debo admitir) que comencé a interesarme en el turismo sustentable. Resulta que la primera vez que fui a tomar una ducha, el agua estuvo entre tibia y fría, condiciones que no son precisamente las mejores para el frío del otoño irlandés.

Pensé que sólo sería problema de un día, o incluso de una regadera en particular, pero cuando regresé, a la mañana siguiente, la situación parecía ser la misma. Fue entonces cuando me fijé en el letrero que estaba a la entrada de las duchas: “Nuestros calentadores funcionan con energía solar. Por favor espere unos minutos para que salga el agua caliente”. La idea me pareció genial, aunque no dejé de preguntarme cuánto se aprovecharía la energía solar en un país donde los días tendían a ser nublados. Advertí también que al abrir la llave y esperar el agua caliente, se desperdiciaba una parte de la que salía fría.

sustentablesNo pude contener la curiosidad y después del desayuno fui directo a la recepción, para ver si aclaraban mis dudas. Con amabilidad y paciencia, el encargado me explicó que las celdas solares captan energía incluso en días nublados, porque la obtienen de la radiación solar y ésta llega a la superficie terrestre a través de las nubes. También me comentó que el edificio tenía sistemas especiales de captación de agua, para aprovechar la que se dejaba correr en las regaderas, así como el agua de lluvia.

Como vio que el tema me entusiasmaba, me habló de otras medidas que empleaban para evitar el desperdicio de energía y recursos. Cuando los huéspedes se registraban, se les entregaba ropa de cama y toallas limpias y se les pedía que las llevaran a la lavandería al final de su estancia o cuando realmente necesitaran cambiar estos enseres. De esta forma evitaban el gasto de agua y energía en el que incurren muchos hoteles, donde cambian estos accesorios a diario. Compraban los ingredientes para el desayuno (que por cierto, era gratis) a productores locales, quienes los entregaban directamente al hostal; así no se generaba tanto desperdicio por los empaques y envolturas. Y, lo que más me gustó; alquilaban bicicletas a los huéspedes por la módica cuota de un euro al día, para que ahorraran en transportes y usaran un medio más amigable con el ambiente.

Aquel viaje fue uno de los que más he disfrutado y el que marcó un nuevo rumbo para mi carrera, pues a partir de entonces supe que no sólo quería dedicarme al turismo, sino a promover una forma sustentable de practicarlo.

Todos podemos hacer algo para que nuestros viajes sean más amigables con el ambiente. No necesitan tener un trabajo en la industria turística para contribuir; basta con que al viajar, pongan en práctica ideas como éstas, siempre que sea posible:

  • Elegir los medios de transporte menos contaminantes. Aquí la bici ocupa el primer lugar, por supuesto, pero en distancias muy largas se puede optar por el autobús, el tren o el barco. Claro, a veces no queda más que usar el avión; en estos casos pueden buscar compañías que apoyan proyectos de desarrollo sustentable, como los vuelos Interjet en México.eco turismo
  • Preferir los recorridos a pie o en bicicleta. Son mucho más divertidos que el clásico viaje a bordo del autobús turístico, permiten descubrir más lugares y no generan emisiones contaminantes.
  • Hospedarse en hoteles pequeños, de propietarios locales. Son más económicos, gastan menos recursos, porque sus servicios son básicos y muchos operan de manera sustentable, como el hostal que fue mi inspiración.
  • Consumir alimentos y bebidas en el comercio local. Los mercados y los pequeños restaurantes son los lugares ideales para comer. Tienen productos más frescos, sirven platillos típicos y no generan tanto desperdicio por las envolturas, como los lugares de comida rápida. Siempre que sea posible, lleven una cantimplora para llenar con agua y no comprarla embotellada.

Tirar la basura en los lugares adecuados. No falta que a lo largo del día generemos algunos desperdicios, como envolturas, latas, botellas o papeles. Debemos llevarlos con nosotros hasta encontrar los contenedores adecuados para desecharlos o reciclarlos. Por ningún motivo hay que dejar basura en las calles y mucho menos en las áreas naturales.

Viajes Sustentables

Cada ves somos personas mas conscientes sobre lo importante que es cuidar el medio ambiente, actualmente existen varios hoteles preocupados que tienen iniciativas tanto con sus huéspedes como con sus acciones de ahorro de energía, control de agua y tratamiento de residuos por mencionar algunas.

Nosotros como usuarios de estos hoteles tenemos la responsabilidad de informarnos cuales son las acciones de los hoteles que visitamos y evaluarlos, buscar que los lugares que visitamos estén ahí por mucho tiempo y los puedan seguir disfrutando nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.hoteles ecologicos

Existe un hotel que nosotros recomendamos y que ademas debe ser el hotel mas ecológico del mundo, lo ponemos como ejemplo para que puedan tomarlo como comparativo a la hora de escoger sus hoteles en sus vacaciones. Se encuentra en Copenhague, la capital de Dinamarca. Algunas de sus acciones, todos los electrodomésticos son de bajo consumo, en las fachadas del hotel cuelgan placas solares ademas de que las personas que van a hacer ejercicio generan energía en las bicicletas cada vez que pedalean. Debajo del hotel cuentan con un sistema de aguas subterráneo para mantener la temperatura según la temporada, con esto reducen sus gastos energéticos en casi un 90%. Si esto no es suficiente, estimulan la generación de energía regalando una comida de aproximadamente 26 euros a las personas que generen 10 vatios, es por eso que se ha ganado un reconocimiento por parte del Pacto Mundial de las Naciones Unidas.

Ahora sabes como se maneja el hotel mas ecológico del mundo, tenemos mucho que hacer todavía